Estreno

Guardianes de la Galaxia vol. 2

La primera parte de Guardianes de la Galaxia, ya comentada en este blog, me pareció la mejor película Marvel hasta ese momento,  compartiendo podio con Capitán América: el Soldado de Invierno e Iron Man 3.

Su escena final contra el villano me parece la más decente de todas las facturadas por los Marvel Studios, con ese momentazo de subidón con Starlord sujetando la Gema del Infinito y cepillándose a Ronan por todo lo alto.

La película sorprendió por su humor y la integración de la música en la historia, dando además un empujón a la carrera de Chris Pratt, aquí como el perfectamente chulo y algo chapucero Peter Quill, un tipo al que las cosas le salen bien por pura suerte.

Así que James Gunn, un director salido de lo más interesante del cine independiente americano ( de la Troma, para más señas), sólo tenía que mantener estos elementos sin desvirtuar la mezcla para cumplir con el público.

Quien entre al cine esperando una continuación fiel de la primera parte no se va a sentir decepcionado. Quizá sí tenga una sensación, pequeña, de exceso. Las señas de identidad se han potenciado: hay más humor, más canciones (quizá hasta sobre alguna) y más del carisma de Chris Pratt (bastante bien repartido, sobre todo con Rocket al lado, quien a pesar de ser un bicho digital compite bastante por el protagonismo).

El humor referencial campa a sus anchas por la película, ya comprobada su efectividad en el público en la película anterior. Así como la música, a veces metida con calzador (¿El Mapache preguntando por una copia de la música era necesario?). Un enorme “¡Bravo!” se merece, eso sí,  la secuencia de apertura, un guiño hacia esos comienzos in media res tan usuales en las secuelas, aquí con la E.L.O. sonando a tope.

Respecto a la música sólo haré un apunte más: intentad no escuchar el Awesome Mix vol. 2 antes de ver la película, o el uso de algunas canciones perderá parte de la gracia .

Continuación directa de la primera parte, recupera y resuelve muchos de los conflictos planteados en ésta. Y además con bastante buen gusto, colándonos algún momento bastante emotivo (más de uno, de hecho), con un inmeso Michael Rooker desarrollando el personaje de Yondu, dándonos un festival de macarrismo y molonismo (su momento de gloria usando la flecha es magistral). Quién iba a decir que el secundario malvado de Mallrats iba a tener tanto carisma…

Michael Rooker es un majete

Y es que la película, aunque es un festivalazo de efectos especiales, y en su parte final pierde algo de la irreverencia de la primera parte para convertirse en un enfrentamiento más o menos genérico, no deja de lado su corazoncito.

James Gunn cumple con la parte de espectáculo que se le exige, esa gran traca final que para los ejecutivos de cine justifique la existencia del Blockbuster, y que para el público que ha sabido apreciar esta saga espacial por los que yo creo que son sus verdaderos valores puede ser el momento más flojo de la película. Pagado el peaje de la espectacularidad de baratillo (que en unos años parecerá desfasada, en cuanto los efectos especiales avancen un poco más), James Gunn nos recuerda al cerrar dónde está la clave del éxito de su obra: los personajes. (Y si no, fijáos en quién se lleva el último plano antes de que empiecen los créditos).

Cierto es que el resultado no puede sorprendernos tanto como la primera parte, pero al menos tenemos la sensación de que la esencia sigue ahí, y que los personajes siguen siendo fieles a sí mismo (y a la visión del productor Kevin Feige y el director James Gunn).

 

The following two tabs change content below.

Comments

Comments are closed.

Powered by: Wordpress